Para esta ruta tomaremos como inicio la Plaza Mayor.
De forma trapezoidal e irregular, con un suelo que sigue una cierta
inclinación. Con una calle paralela, la calle Pilares a
distinto nivel.
Formando parte de la Plaza Mayor, tenemos el
Ayuntamiento (año 1762, durante el reinado de Carlos III), de
estilo barroco, levantado sobre tres arcos de medio punto.
Al fondo de la
Plaza Mayor, el Convento de las Petras (s. XVI y la iglesia del
s. XVIII), sufriendo grandes destrozos en la guerra civil, se restauró casi por
completo.
Y a la derecha del Ayuntamiento, y antes de iniciar la calle de
San Pedro, la Catedral de Nuestra Señora de Gracia, única en
España de estilo gótico-normando. Considerada como una de las joyas de la
arquitectura castellana. Es posible que los trabajos de construcción comenzaran
sobre los restos de una antigua mezquita, en el siglo XII. A partir de entonces
ha sufrido muchas restauraciones, hasta llegar a ser como la vemos hoy en
día.
Al comienzo de la calle de San Pedro tomaremos una
estrecha calle que sale a la derecha: la Ronda de Julián Romero
(famoso capitán de los Tercios españoles) o también conocida con el nombre de
Ronda del Huécar.
La historia de esta Ronda se centra en un
edificio: el antiguo Colegio de San José o Colegio de los Infantes de
Coro de la Catedral (en la actualidad es un establecimiento hotelero).
Pudiera ser que el pintor Velázquez en uno de sus visitas esbozara un primer
boceto del cuadro Las Meninas en una de las salas del edificio.
Pero si
la historia es escasa en esta ronda, no lo es así la belleza de sus vistas y el
entramado de sus pasadizos que la comunican con la calle de San Pedro a lo largo
de todo su recorrido.
A pocos metros más arriba del Colegio San
José, podemos contemplar unas maravillosas vistas de la Hoz del Huécar
desde una mirador en una pequeña plaza con una fuente. Y siguiendo un poco más
arriba llegamos hasta la Universidad Menéndez Pelayo y
Vicerrectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha (antiguo
convento de las Carmelitas).
Seguimos con nuestra ruta hacia arriba y nos
encontramos con el Archivo Histórico Provincial. En él se
guarda el Fuero de Cuenca y los privilegios rodados. Pertenecía en un primer
momento al Castillo y está fechado en el siglo XVII. Este
edificio fue sede del Tribunal de la Inquisición (más tarde fue
Cárcel), y hay leyendas macabras que hablan de él.
Sin
abandonar este lugar veremos los restos del Castillo. El
Arco de Bezudo, restaurado, una parte del torreón y algunos
restos de muralla. Esta disponía de seis puertas y tres portillos. Actualmente
se conservan la Puerta de San Juan y la Puerta de San Pablo.
Comenzamos
el descenso hasta la Plaza del Trabuco, pasando bajo el arco
que comunica con la Ronda del Júcar y disfrutaremos de sus
espléndidas vistas.
Siguiendo la calle Pilares, casi al final de la
misma, y subiendo unas escaleras que la comunican con la Plaza Mayor, no
encontramos con el Convento de las Petras (también llamado de
San Pedro y San Lorenzo). Se data en el siglo XVI, pero su iglesia se fecha en
dos siglos más tarde. A lo largo de su historia ha sufrido numerosos incidentes
por lo que está muy restaurado.